Samsung prepara la tercera generación de su localizador de objetos, y las filtraciones que circulan estos días —originadas en iconos encontrados dentro del propio firmware de One UI— apuntan a un cambio de diseño bastante radical. El SmartTag3 dejaría atrás la forma alargada y en forma de píldora del modelo actual para adoptar un diseño de tipo «squircle», ese híbrido entre cuadrado y círculo que Samsung ya usa en los iconos de la interfaz y en la caja del Galaxy Watch9. En el centro del dispositivo volvería a haber un botón físico, algo que no se veía desde el SmartTag original de 2021, y que serviría tanto para hacer sonar el teléfono vinculado como para activar una rutina de Modes & Routines con una doble pulsación.
El problema es que, según las mismas capturas, el nuevo cuerpo no incluiría un orificio integrado para enganchar un llavero o una correa, algo que sí tenían tanto el SmartTag original como el SmartTag2. Eso obligaría a comprar una funda o accesorio aparte, al estilo de lo que ya ocurre con el AirTag de Apple, y no todo el mundo lo va a recibir con entusiasmo: es justamente el tipo de detalle práctico que hace útil a un rastreador del día a día.
Bluetooth 6.0 y una llegada que podría estar cerca

En lo técnico, se espera que el SmartTag3 mantenga UWB para la localización de precisión, certificación IP67 o IP68 contra polvo y agua, integración con Samsung Find, y podría estrenar Bluetooth 6.0, que en teoría mejora la precisión de rastreo. También se habla de un anillo LED que se iluminaría en verde para facilitar encontrar el dispositivo en la oscuridad, una función que no tenían las generaciones anteriores.
Todo esto sigue siendo filtración, no confirmación oficial de Samsung, aunque varios medios coinciden en el mismo diseño. Se rumorea que el lanzamiento llegaría antes de fin de año, posiblemente junto al Galaxy S26 FE y la Tab S12, en septiembre.
¿Vale la pena sacrificar un detalle tan simple como un agujero para el llavero a cambio de un diseño más bonito y coherente con el resto de la gama?


