Xiaomi lleva tiempo intentando reducir su dependencia de Qualcomm, y este año la apuesta se intensifica. Según filtraciones del conocido informante Yogesh Brar, una variante del próximo Xiaomi 18 Ultra llegaría equipada con el Xring O3, el chip de desarrollo interno que la compañía tiene en camino. El lanzamiento estaría previsto para diciembre, aunque sin salida global: la versión con silicon propio quedaría restringida al mercado chino. No es una novedad en la estrategia de Xiaomi: ya hizo algo parecido con el 15S Pro, una variante del 15 Pro con el Xring O1.
Lo más interesante de esta noticia no es tanto el teléfono en sí, sino lo que se sabe del Xring O3 (nombre en clave: «Lhasa»). Xiaomi ha rediseñado la arquitectura de la CPU, pasando de cuatro niveles a tres: Prime, Titanium y Little, eliminando el clúster «big» que existía en el O1. El resultado es un diseño más compacto pero con frecuencias notablemente superiores: el núcleo Prime alcanzaría los 4,05 GHz, los Titanium llegarían a 3,42 GHz, y los Little normalmente destinados a eficiencia subirían a 3,02 GHz, frente a los 1,79 GHz del O1.
Un salto generacional en papel, con muchas incógnitas aún

La GPU también recibiría un impulso: Xiaomi elevaría la frecuencia en 0,3 GHz, lo que supone un incremento del 25%. Todo apunta a que podría tratarse de una ARM Mali G1-Ultra, sucesora de la G925. Son cifras llamativas sobre el papel, pero conviene ser prudentes: aún se desconocen el número exacto de núcleos, el nodo de fabricación del O3 y, sobre todo, cómo se comportará en la práctica en términos de eficiencia térmica y consumo.
El Xring O3 podría debutar antes en el Mix Fold 5, esperado para agosto de 2026 y también exclusivo de China en primera instancia. Mientras tanto, el Xring O2 parece que no llegará a los smartphones, sino que se destinaría a sistemas de vehículos. Una hoja de ruta bastante inusual para una empresa de móviles.
El camino de Xiaomi hacia la independencia en chips recuerda al de Apple con sus procesadores de la serie A: control total sobre el hardware y el software. Que funcione igual de bien es otra cuestión. De momento, el Xring O1 tuvo una implantación muy limitada solo el 15S Pro y dos tablets y el O3 parece seguir el mismo patrón de despliegue cauteloso.
¿Conseguirá Xiaomi convencer al mercado global con su propio silicon, o seguirá siendo una curiosidad reservada para China durante años?
No olvides suscribirte a Nuestro canal de Youtube y seguirnos en Facebook e Instagram, para mantenerte al tanto de toda la tecnología tanto de Bolivia como del mundo entero.


